lun. Oct 3rd, 2022

Impulsando el desarrollo turístico local a través de DMC’s

Las Destination Magnagement Companies (DMC) son agencias integradoras que apoyan la estancia de visitantes proporcionando un mayor actividades.

El origen de las primeras agencias locales integradoras de viajes, conocidas en la literatura mundial como Destination Magnagement Companies, se localiza en los Estados Unidos, a inicios de la década de los setentas, cuando las compañías dedicadas a la renta de vehículos experimentaron un fuerte incremento en su demanda debido al dinamismo en la realización de eventos, convenciones y seminarios en los distintos estados de la Unión Americana.

Análogamente, los flujos turísticos asociados a dichas actividades ampliaron su demanda por servicios complementarios y alternativos a la renta de automóviles. Ante este nuevo panorama, las empresas de transportación turística diseñaron programas y paquetes para satisfacer la nueva tendencia en la demanda de los viajeros, siendo así como surgieron las denominadas “operadoras terrestres”.

Posteriormente, en la década de los ochentas la recesión económica de los Estados Unidos propició el cierre de un gran número de operadoras terrestres, pero aún se requerían los servicios del personal formado dentro de éstas empresas estableciéndose un sistema de contratos por servicios con base en honorarios, es decir, los organizadores de los eventos se emplearon como agentes independientes.

Sin embargo, esta forma de operación generó la aparición de una serie de conflictos y una disminución en la capacidad para satisfacer a la demanda.

Los principales conflictos fueron:

  • Falta de lealtad de los profesionales independientes hacia la organización contratante, por la elevada demanda de sus servicios.
  • Disminución en la calidad de los servicios proporcionados debido a la falta de capacidad para manejar simultáneamente más de un evento.
  • Incumplimiento de contratos por parte de los organizadores independientes, generando incertidumbre en el mercado.

La situación anterior dio como resultado que los clientes recurrieran nuevamente a los servicios proporcionados por las operadoras terrestres, las cuales emprendieron un proceso de reorganización y profesionalización para recuperar la confianza y ampliar la gama de servicios.

De esta manera, las operadoras terrestres que continuaron funcionando en el mercado incorporaron nuevas actividades especializándose en la identificación integral de las características y condiciones de los destinos:

  • Historia y tradiciones,
  • Condiciones climáticas,
  • Actividades existentes,
  • Aspectos relevantes,
  • Detección de los prestadores de servicios turísticos más confiables, con precios y calidad competitivos y con capacidad para manejar a los distintos grupos de viajeros,
  • Investigación respecto a la realización de eventos, espectáculos y atractivos durante la estadía de los visitantes,
  • Gestión de permisos requeridos para la realización de actividades por parte de los turistas (permisos de caza, reglas para asistir a parques o monumentos, etc.),
  • Contratación de guías de turistas capacitados para explotar el potencial histórico, cultural, arqueológico y biótico de la región,
  • Negociación e integración de tarifas y paquetes,
  •  Diseño de actividades, recorridos, excursiones y circuitos turísticos a los paquetes de eventos e incentivos,
  • Coordinación global de eventos, incluyendo actividades de logística y planeación.

Bajo esta tendencia, las nuevas empresas se convirtieron en entidades integradoras de servicios turísticos enfocándose a la identificación y contratación de los servicios más competitivos en precio y calidad, para satisfacer completamente las necesidades de los turistas.

Por la nueva forma de operar, las empresas enfrentaron la necesidad de crear esquemas para manejar esta nueva relación con los proveedores de servicios turísticos y los clientes; la opción consistió en establecer una unidad de negocio encargada de la organización, control y administración de las relaciones de la empresa integradora; de tal forma, se definieron aspectos como:

  • Esquemas jurídicos para la formación de la nueva unidad de negocio: asociación, corporación, sociedad civil, etc.
  • Mecanismos para asegurar la cooperación a largo plazo entre la nueva organización y los prestadores de servicios turísticos.
  • Estructura orgánica necesaria para la gestión de la empresa.

Las empresas establecidas bajo este enfoque conforman lo que actualmente se denomina agencias locales integradoras de viajes. Así, la creación de las DMC’S tiene su origen en el aprovechamiento de dos áreas de oportunidad surgidas prácticamente en el seno del turismo de negocios y eventos como conferencias, congresos, convenciones y seminarios.

En resumen, las agencias locales integradoras de viajes surgen para apoyar a los organizadores de eventos en la planeación, contratación de servicios de apoyo y coordinación de actividades. Por ello, a pesar de su reciente creación; las DMC’S se han convertido en entidades de gran valor para los responsables de la realización de eventos.

Por otra parte, las agencias integradoras han ampliado su ámbito de acción hacia nuevos segmentos de mercado, como incentivos, seminarios, turismo religioso, excursiones en selva, desierto, glaciares, etc.

Una agencia local integradora de viajes es una empresa profesional de servicios, con un amplio conocimiento y experiencia de las condiciones y recursos turísticos de una región, especializada tanto en el diseño como en la realización de eventos, recorridos, circuitos y toda clase de actividades de gran demanda en segmentos y/o nichos de mercado de alto valor.

Las DMC’S se han convertido en un apoyo de gran importancia para los organizadores de eventos, así como para los segmentos especializados de turistas que realizan su viaje en forma individual o grupal.

Foto de Viajes creado por freepik – www.freepik.es

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